El envejecimiento no se trata sólo de la piel
¡Incluso lo que no vemos envejece!
El proceso de envejecimiento se produce porque se producen diversas alteraciones en los huesos, músculos, tejidos y piel del rostro, que trabajan en conjunto.
Estos cambios ocurren en diferentes zonas del rostro en distintos momentos, aparecen a distintas edades en cada persona y difieren según el origen étnico.¹
1 Cotofana S. et al., The Anatomy of the Aging Face: A Review, Facial Plast Surg2016;32:253–260
